lunes, 11 de junio de 2012

En el camino


FANATISMOS RELIGIOSOS QUE ATENTAN CONTRA EL AMOR

Esta es una interesantísima película que cuestiona los fanatismos religiosos que en lugar de unir más a las parejas, destruyen su amor.

Luna y Amar son una joven pareja de Sarajevo, ella es una bella aeromoza y él un controlador aéreo bien parecido. Ambos se aman y llevan una vida sexual muy activa, pero no pueden tener hijos; para colmo, él es despedido de su trabajo, pero esto no es lo peor, sino un hecho fortuito que inclina su relación en un declive que dará al traste con todo lo que su pasión había construido.

Amar se encuentra a un viejo amigo, el cual ahora pertenece a la secta musulmana de los “wahhabis”, religiosos fundamentalistas y machistas, que menosprecian a las mujeres, así como toda expresión de pasión amorosa. Poco a poco, Amar se va introduciendo a esa comunidad religiosa, al parecer más para superar su frustración por no tener trabajo que por un gran deseo espiritual.


La conversión de Amar hace que él se vaya distanciando de Luna, hasta el grado de poner en jaque su relación. Luna intentará rescatar el amor que aún tiene por Amar, y éste hará lo mismo, pero para él no será fácil enredado como está en ese fanatismo, compleja disyuntiva ante la cual ambos tendrán que tomar una decisión.


Esta película es una gran obra de arte, fue escrita y dirigida por Jasmila Zbanic, una joven cineasta de Sarajevo, y es protagonizada por dos buenos intérpretes croatas: Zrinka Cvitesic, una de las mujeres más hermosas del cine actual, y Leon Lucev, un galán con grandes dotes histriónicas. “En el camino” cuenta además con una buena fotografía, excelente vestuario y ambientación; pero su valor principal es contar una historia de denuncia de todo fanatismo religioso, el cual suele convertirse en un peligro contra los valores humanos más sublimes, como son el amor de la pareja y el respeto por los derechos de las mujeres.  


NA PUTU
Jasmila Zbanic, 2010, Bosnia Herzegovina
Con: Zrinka Cvitesic, Leon Lucev, Ermin Bravo, Mirjana Karanovic
100 min.
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Clasificación: "C" (contiene escenas de sexo)
Mi voto: 8*

La religión en el cine mexicano

En México se han producido películas de alta calidad que han tratado temas religiosos, tanto en el cine clásico, como en el moderno. Hagamos un recuento:

Sorprende descubrir que en la época de oro del cine mexicano, cuando la sociedad era sumamente católica y conservadora, se rodaron cintas con temas bastante atrevidos:

“En tiempos de la Inquisición”, de Juan Bustillo Oro (1946), presenta el amor entre un cristiano y una mujer musulmana, lo cual resulta en tragedia.

“Doña Perfecta”, de Alejandro Galindo (1950), es el drama de un libre pensador en un pueblo muy religioso controlado por una dama católica fanática.


“Miércoles de ceniza”, de Roberto Gavaldón (1958), presenta el caso de una mujer violada por un sacerdote, la cual se vuelve anti-católica y lucha contra los cristeros.

En el cine post-clásico destacan: “Fe, esperanza y caridad” (1972), que presenta las tres virtudes cristianas en el contexto de la pobreza mexicana.

“El profeta Mimí”, de José Estrada (1972), y “La venida del rey Olmos”, de Julián Pastor (1974), que tratan sobre líderes de sectas.

“El Nuevo Mundo”, de Gabriel Retes (1976), es una película histórica que cuestiona la leyenda de la virgen de Guadalupe. Estuvo vetada por varios años precisamente por el tema que toca.


El nuevo cine mexicano que se realiza a partir de la década de 1990 ha venido abordando con mayor libertad y creatividad los temas religiosos:

“Ave María”, de Eduardo Rosoff (1999), es una alegoría sorjuanesca, sobre una monja intelectual condenada por la inquisición.

"El crimen del padre Amaro, de Carlos Carrera (2002), cuestiona el voto del celibato, pues trata la historia de un joven sacerdote que se enamora de una muchacha de su parroquia.

“Morirse está en hebreo”, de Alejandro Springall (2007), es una interesante comedia sobre la comunidad judía en México, abordando específicamente la ceremonia judía del duelo.

“Luz silenciosa”, de Carlos Reygadas (2007), es una película minimalista que presenta un drama familiar en una comunidad menonita en el norte de México.


“Malos hábitos”, de Simón Bros (2007), presenta tres casos de anorexia, uno de ellos es una monja que sacrifica su salud por el bien del mundo.

“Desierto adentro”, de Rodrigo Plá (2008), aborda el fanatismo y la demencia de un desertor de la guerra cristera, quien funda su propia secta.

“Morenita: el escándalo”, de Alan Jonson Gavica (2008), se atreve a desarrollar un thriller sobre lo que pasaría si de repente se roban el ícono más popular de la religiosidad mexicana: el ayate de la virgen de Guadalupe que está en la basílica.


“Marcelino, pan y vino”, de José Luis Gutierrez (2010), es un remake del clásico español, pero esta vez ambientado en la revolución mexicana.

“Cristiada”, de Dean Wright (2012), presenta el conflicto religioso mexicano de los años veinte, pero en torno a un general regiomontano ateo, quien se une a la guerra cristera.

Alguien dijo que toda buena obra de arte debe tratar sobre los tres grandes temas universales, que son la religión, el amor y la muerte, y vemos que el primero, la religión, es un tema recurrente en el cine mexicano; pero es interesante observar cómo ahora, en una sociedad con pluralidad religiosa, el abanico de confesiones se abre ampliamente para dar cabida a otros credos y no sólo al universo católico, porque, después de todo, el cine es un reflejo, con dosis de creatividad y belleza, de nuestra realidad.


sábado, 9 de junio de 2012

Intima obsesión


LOCURAS PASIONALES DE LA “GENTE CUERDA”

“Intima obsesión” (Assylum) es un thriller psicológico que cuestiona los presupuestos sobre quiénes son más peligrosos: si los llamados “locos” o las personas que creemos cuerdas.

La película está ambientada en Inglaterra en 1960 y gira en torno a un par de psiquiatras, una mujer apasionada y un loco furioso. La historia comienza cuando Max, un exitoso médico, se instala con su familia en un hospital psiquiátrico en las afueras de Londres. Ahí son recibidos por Peter, un médico residente que atiende a varios internos y en especial a Edgar, un guapo escultor que asesinó a su mujer y busca su rehabilitación bajo tratamiento psiquiátrico. Stella, la esposa de Max, en un principio busca adaptarse a su nueva vida y cuida de su pequeño hijo, pero pronto se enfrenta a dos cosas que comienzan a inquietarla: por un lado se da cuenta de que el solterón doctor Peter comienza a acosarla, y por otro lado conoce al misterioso Edgar, hacia el cual se siente fuertemente atraída. Estas situaciones provocarán un torbellino de pasiones, celos y tragedias para todos los implicados, incluyendo al ingenuo y cornudo de Max, y su pequeño Charlie, víctima inocente y pasiva de esta historia.

El argumento está muy bien desarrollado, la historia indaga en las profundidades de la psique humana, en particular de estos personajes demenciales, y lo más interesante es que su postulado es que los verdaderos monstruos no son los de la fantasía, sino los seres humanos pervertidos por las pasiones más bajas, quienes, por lo mismo, pueden cometer las barbaridades más atroces.

En fin, una buena historia para reflexionar, y además para disfrutar porque cuenta con una estupenda fotografía, ambientación y, sobre todo, actuación de un ramillete de celebridades, como son la bellísima Natasha Richardson, quien lamentablemente ya falleció; el veterano Ian McKellen, que está insuperable en su papel; Hugh Bonneville, quien sorprende con su serio personaje, y Marton Csokas, quien está avasallante.

“Íntima obsesión” es un buen thriller porque no te deja despegarte de tu lugar, pues te mantiene en tensión constante, pero principalmente por ser una obra inteligente que pone en cuestionamiento la cordura y la supuesta bondad del ser humano.


ASYLUM
David Mackenzie, 2005, RU-Irlanda
Con: Natasha Richardson, Hugh Bonneville, Ian McKellen, Marton Csokas.
99 min.
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Clasificación: "C" (adultos)
Mi voto: 7* 

(Asylum Trailer:)

martes, 5 de junio de 2012

Ciencia ficción, religión y cine



Parece extraño relacionar el cine de ciencia ficción con la religión, pero esta unión ya se ha dado y hay algunas películas que vale la pena comentar. El experimento más antiguo debe rastrearse hasta 1914 con la cinta: “Golem”, de Henrik Galeen y Paul Wegener, trata sobre un rabino que, queriendo imitar a Dios, crea con arcilla un homúnculo, al cual logra animar, pero después el engendro se vuelve un monstruo.

Pero no es sino hasta la década de 1990 cuando los cineastas retoman la simbiosis y desarrollan nuevas propuestas: así en 1997 se estrena “Contacto”, de Robert Zemeckis, la cual se basa en la novela de Carl Sagan; ésta presenta el romance entre un teólogo y una astrónoma escéptica, resultando en una hermosa parábola de la relación entre fe y ciencia.


En 2007 aparece “Prueba de fe” (The Reaping) de Stephen Hopkins, que trata sobre las diez plagas bíblicas en el contexto catastrofista de hoy.

En 2010 se filma “El Libro de los secretos” (The Book of Eli), de Albert y Allen Hughes, la cual presenta la lucha por preservar la Biblia en un mundo postapocalíptico.

Y más recientemente, en 2011, se estrena “Priest”, de Scott Charles Stewart, cinta bizarra que presenta a los sacerdotes católicos como cazavampiros.


lunes, 4 de junio de 2012

Diez


10 CUADROS SOBRE LA VIDA COTIDIANA EN IRÁN


“10” es el título de una singular obra experimental del cineasta iraní Abbas Kiarostami, no es una película convencional, pero sí muy original y un material muy valioso para conocer la vida que se desarrolla todos los días en las ciudades de Irán, con historias muy similares a las que se presentan en cualquier lugar.

Esta película contiene tres elementos principales: un automóvil en movimiento, una hermosa conductora iraní y su respectivo acompañante en turno. Eso es todo, lo demás es accesorio, parte del panorama, de la situación vital en la que se presentan todos los encuentros.

La película entera transcurre en el interior del automóvil y se desarrolla en 10 capítulos (de ahí el nombre de la obra), que van en cuenta regresiva. En cada uno de ellos toma su turno un personaje distinto, ante un par de cámaras escondidas, cuyo montaje final presenta en unos capítulos sólo a la conductora y en otros también al acompañante que se ha subido a su auto.

10. El primer turno es para Amin, el pequeño hijo de la conductora, quien con una actitud muy rebelde reclama a su madre por haberse divorciado y vuelto a casar.

9. La hermana de la conductora le cuenta a ésta sus problemas familiares.

8. Una anciana que se dirige hacia el templo de Ali Akbar, como todos los días, a orar; muestra a la conductora sus rosarios y exhorta a ésta a rezar.

7. Por la noche, la conductora levanta a una prostituta, la cual expresa sus ideas sobre los hombres y las relaciones matrimoniales.

6. Una joven que viene del templo, de estar orando para que Alá le conceda casarse con su indeciso novio.

5. Otra vez, Amin, el hijo de la conductora, que ahora viene de estar con su papá y hace confesiones indiscretas de su progenitor.


4. Una mujer abandonada por su pareja, a la cual la conductora trata de animar, diciéndole que las mujeres no deben depender de los hombres para ser felices, sino amarse a sí mismas.

3. De nuevo, Amin, que está mejor portado con su mamá y le pide clases de manejo.

2. Otra vez la joven que reza por el milagro del matrimonio. Ésta es una de las escenas más emotivas, ella se quebranta ante la cámara porque el milagro no ha llegado, y se descubre mostrando su cabeza rapada en señal de lamento.

1. Amín quiere ir con la abuela.

Como lo dije anteriormente, “10” es una película rara, no tiene un discurso narrativo, ni acción, ni locaciones, pero no es tampoco un documental, ni un programa de entrevistas, aunque parece ambas cosas; me inclino más por interpretarla como una obra experimental, de un veterano del cine, que con esta cinta simplemente retrata la vida de la gente común en el Irán moderno, con sus luchas, su fe religiosa, sus frustraciones, sus aspiraciones. Y precisamente ésta es su más grande virtud, porque no es una falsa interpretación de la realidad, sino un simple, pero hermoso, retrato de ella.


Los personajes que aparecen en esta película hablan no sólo con sus palabras, sino con sus gestos, con su invisibilidad, con sus risas o con su llanto, pero ninguna expresión y ninguna de sus historias puede ser ignorada, porque en ellas puede verse reflejado cualquier espectador, pues son experiencias humanas, que a todos nos tocan de una o de otra forma, sin importar nuestra ideología o religión.

TEN
Abbas Kiarostami, 2002, Irán
Con: Mania Akbari, Amin Maher, Roya Arabshahi
94 min.
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Clasificación: "B"
Mi voto: 8*

domingo, 3 de junio de 2012

Confidencial


CAUTIVOS EN SU PROPIA CASA

Esta es una película sencilla, sin mucha producción, pero muy valiosa, porque nos muestra que en el conflicto del Medio Oriente el extremismo político-religioso no sólo se da en el lado musulmán, sino también en el judío.

Este drama se desarrolla en la Palestina actual, trata el caso de una familia islámica, compuesta por los padres y sus cinco hijos, la cual vive en los territorios ocupados. Cierto día llega el ejército israelí obligando a los residentes a desalojar la zona, porque intenta ocupar sus casas como cuarteles para combatir a los rebeldes palestinos. Mohammad, el padre de familia, se niega a abandonar su casa y dejarla en manos de los soldados hebreos. Éstos, entonces, obligan a la familia a confinarse en la planta baja, mientras ellos ocupan el piso superior como base militar; además, amenazan a los palestinos con matarlos si suben a esa área o rompen alguna de las reglas que les han impuesto.


Esta situación pone en una dura tensión a ambos bandos, a la familia palestina que ha visto invadida su casa y violada su privacidad, y a los soldados que han ocupado esta propiedad ajena y ahora se cuidan de los palestinos, que están en su propia casa, pero ven como enemigos. Los integrantes de la familia titubean, además, para saber qué decisión tomar: si combatir a los soldados o someterse pacíficamente. Los ocupantes, por su parte, no dudarán ni un segundo en soltarle un plomazo a cualquiera de estos palestinos que se rebele, no importa si es el padre, la madre o uno de los niños.


Toda esta trama es claramente una parábola sobre el conflicto árabe-israelí que desde hace años azota el Medio Oriente. Pero esta película tiene la singularidad de que ahora nos cuenta las cosas desde la perspectiva de los palestinos, quienes sienten precisamente eso: que los israelíes han llegado a invadir su casa, han violado su intimidad, se han adueñado de sus territorios y, por si fuera poco, son los que han impuesto las condiciones para la coexistencia de ambos pueblos.

Y esto es precisamente lo que quería hacer el director Severio Costanzo, quien anteriormente rodaba documentales y éste es su primer largometraje de ficción, contar las cosas desde otro ángulo. Y no cabe duda que ha realizado una gran obra, una que nos ayuda a entender la resistencia violenta de los palestinos, quienes parecen no hacer otra cosa que estar defendiendo su casa, su derecho a la vida y su libertad.

Private
Severio Costanzo, 2004, Italia
Con: Mohammed Bakri, Hend Ayoub, Areen Omari
89 min.
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Clasificación: "B"
Mi voto: 7*
 
(Confidencial Trailer:)

sábado, 2 de junio de 2012

Ushpizin: Los invitados


GRAN COMEDIA JUDÍA PARA CELEBRAR LA VIDA

“Ha -ushpizin” es una frase hebrea que significa: “los invitados”, y es el título de una hermosa comedia judía que llega al corazón de cualquier persona sensible, y transmite un gran mensaje de fe y amor.

Su historia se desarrolla en el Israel moderno, pero se enfoca en una comunidad “hasidim”, que es la línea ortodoxa y tradicionalista del judaísmo, y en particular en el matrimonio del rabino Moshe y su esposa Mali. Éstos se están preparando para la fiesta del “Sucot” (“cabañas”), la cual recuerda el peregrinaje de los israelitas por el desierto, cuando vivieron en moradas temporales. Esta fiesta dura siete días y las familias la celebran pernoctando en cabañas portátiles de madera, en donde comen, brindan y duermen.

Pero Moshe no tiene dinero para comprar una cabaña ni para abastecerse de alimentos, especialmente de los dátiles que no pueden faltar en esa fiesta. Un milagro, sin embargo, lleva a las manos de Mali el dinero que ellos necesitan, y un suceso extraño lleva a Moshe la sucá (cabaña) para celebrar.


Pero tal parece que ninguna bendición llega sin una prueba, porque a la par que Moshe y Mali reciben estos regalos, un par de judíos exconvictos y bribones, uno de ellos antiguo amigo de Moshe, llega a la casa del piadoso matrimonio. El rabino ve como una bendición este evento, pues considera que Dios les ha enviado unos “ushpizin” (invitados) para celebrar Sucot. Lo que no saben él ni su esposa es que estos sujetos extraños no son nada piadosos, ni se han despojado de sus antiguas mañas, sino que son unos judíos libertinos que meterán en grandes aprietos a este matrimonio y a todo el gueto de los hasidim.


Hasta aquí con el relato, porque hay que verlo para disfruarlo. “Ushpizin” es una obra de arte, con elementos muy interesantes tanto en su historia como en su producción. Gidi Dar, el director, filmó en una comunidad judía ortodoxa real, llamada “Haredi”, cuyos miembros no tienen televisores y nunca habían dejado entrar las cámaras a su colonia. La película se rodó en veinticinco días y participaron miembros de la comunidad Haredi, los cuales no son actores profesionales.

Los actores que interpretan a Moshe y Mali, que son Shuli Rand y Michal Bat-Sheva Rand, respectivamente, son un matrimonio en la vida real. Shuli Rand además fue el guionista y autor de la historia. Él era un actor profesional, pero después se convirtió en un judío ortodoxo y se apartó del cine. Gidi Dar lo contactó y le pidió trabajar con él; Shuli Rand aceptó y él fue el intermediario con los “haredi” para que permitiera llevar a cabo la filmación. La comunidad permitió a Shuli Rand actuar en la película, pero con una condición: que el personaje de su esposa no lo hiciera una actriz, sino su esposa verdadera; él aceptó y, aunque Michal no era profesional, ella hizo un gran papel.


Así, “Ushpizin” es una invitación a conocer de primera fuente una comunidad judía muy singular, pero sobre todo a contagiarnos con su fe y su forma de celebrar la vida.

HA-USHPIZIN
Gidi Dar, 2004, Israel
Con: Shuli Rand, Michal Bat-Sheva Rand, Shaul Mizrahi, Ilan Ganani
90 min.


(Trailer:)