miércoles, 23 de mayo de 2012

Películas mexicanas sobre monjas y sacerdotes

En nuestro cine nacional se han rodado numerosas películas sobre el mundo católico, y en particular sobre monjas y sacerdotes, unas mejores que otras, algunas para hacernos reír y otras para llevarnos a la reflexión. A continuación comentaré mis impresiones sobre algunas películas mexicanas, la mayoría de ellas antiguas y clásicas, y para distinguirlas mejor las dividiré en dos categorías: comedia y drama.


Comedia religiosa:

Estas son las que toman el tema religioso como pretexto para divertir, hacer reír o hasta desarrollar un cuento picoso. Algunas cintas de este género son:

* El Seminarista (1949), con Pedro Infante.
* El Padre Pistolas (1960), con Piporro.
* El Padrecito (1964), con Cantinflas.
* Sor Ye-yé (1968), con Hilda Aguirre.
* Fray Don Juan (1969), con Mauricio Garcés.
* Sor Tequila (1977), con María Elena Velasco, “la India María”.
* Sor Metiche (1979), con María Victoria.

De todas éstas para mi gusto la mejor es “El Padrecito”, con Cantinflas, la cual fue dirigida en 1964 por Miguel M. Delgado. En ella, el mimo representa a un sacerdote que, además de vacilador y aventurero, es un hombre comprometido en ayudar a su prójimo, especialmente en librar a sus feligreses de los abusos de un cacique tirano.

La cinta de “El Padre Pistolas” la coloco en segundo lugar, es un western-cómico-religioso rodado en 1960 por Julián Soler. Piporro es un asaltante de caminos que llega a un pueblo y se disfraza de sacerdote para despojar de sus bienes a sus habitantes, pero el nuevo rol le traerá varias sorpresas y también le dará la oportunidad de hacer el bien. Una frase comiquísima es cuando se defiende de sus agresores sacando una pistola que llevaba escondida y gritándoles: “¡Arriba las manos hijos míos, quietos que se los lleva la epístola de San Pablo!”


Drama católico:

En este género están películas que abordan el tema religioso de manera más seria y profunda, aclaro que aquí sólo comento obras que tratan sobre sacerdotes y monjas, y no del mundo católico en general, sobre el cual hay muchas más producciones. Algunos dramas mexicanos de interés son:

* El secreto del sacerdote (1941).
* Nazarín (1958).
* Miércoles de ceniza (1958).
* La hermana blanca (1960).
* Viridiana (1961).
* Canoa (1975).
* Kino (1993).
* El crimen del padre Amaro (2002).
* Malos hábitos (2007).
* Padre Pro (2007)
* Hidalgo (2010)
* Cristiada (2012)

Me resulta difícil elegir de esta lista las mejores cintas, porque casi todas son buenas, pero comentaré tres que me han gustado mucho. “Miércoles de ceniza” es para mí una de las mejores películas que se han hecho en nuestro país, fue dirigida en 1958 por el gran director Roberto Gavaldón. Su argumento es muy inteligente, con un nudo y desenlace muy bueno, y por lo mismo no lo voy contar todo, sólo me limitaré a plantear el problema: la historia está ambientada en los años veinte, una mujer (María Félix) es violada por un sacerdote católico y a partir de esa experiencia se vuelve enemiga de la religión, especialmente de los curas, y presta sus servicios al gobierno del presidente Calles para combatir a los cristeros, para acabar con la religión; pero un galán (Arturo de Córdova), profundamente católico, se atraviesa en su vida y la hace cuestionar su odio contra la iglesia. Vale la pena ver esa gran obra y reflexionar en su mensaje, porque en medio de una excelente trama, e independientemente de su intención política y religiosa, la película contiene un gran mensaje de redención.


Una segunda obra que me ha gustado es “La hermana blanca”, dirigida por Tito Davison en 1960, protagonizada por la bellísima Yolanda Varela y el actor español Jorge Mistral. La historia está situada en el s. XIX, trata sobre una mujer que, desconsolada por la muerte de su novio, se vuelve monja y asume su vocación con gran entrega, pero el futuro le reserva una sorpresa que pondrá en jaque su consagración, pues tendrá que escoger entre su entrega al amor divino o al amor humano, o ¿acaso habrá una vía diferente de resolver la cuestión…?

En tercer lugar comentaré “Canoa”, fue filmada en 1975 por Felipe Cazals, es una película sumamente dramática y violenta, lo cual sorprende aún más al saber que está basada en hechos reales. A mí me mantuvo en suspenso todo el tiempo y me causó gran indignación, pero la historia es tan increíble que no la puedo contar, sólo diré que es una fuerte denuncia contra el fanatismo religioso y político, señalando hasta dónde un cura puede influir sobre sus feligreses, y más cuando éstos son ignorantes y lo siguen ciegamente. Es al mismo tiempo una parábola que critica la corrupción que los gobernantes-caciques han practicado en nuestro país y por la cual han sumido a su población en el atraso.

Actores y actrices:

Finalmente, ofrezco una lista de 10 actores y 10 actrices famosos que han interpretado a sacerdotes y monjas en el cine mexicano:

SACERDOTES:
Arturo de Córdova (El secreto del sacerdote).
Cantinflas (El padrecito).
Damián Alcázar (El crimen del padre Amaro).
Demián Bichir (Hidalgo).
Enrique Rocha (Kino).
Eulalio González “Piporro” (El padre pistolas).
Francisco Rabal (Nazarín).
Gael García (El crimen del padre Amaro).
Mauricio Garcés (Fray Don Juan).
Pedro Armendáriz Jr. (La profecía de los justos).
Pedro Infante (El seminarista, Los tres huastecos).

MONJAS:
Ana Ofelia Murguía (Constelaciones).
Andrea Palma (Sor Juana Inés de la Cruz).
Hilda Aguirre (Sor Ye-yé). 
Libertad Lamarque (El cielo y la tierra)
María Elena Velasco, “La India María” (Sor Tequila).
María Félix (La monja alférez).
María Victoria (Sor Metiche).
Silvia Pinal (Viridiana).
Yolanda Varela (La hermana blanca).

martes, 22 de mayo de 2012

Pequeño Buda


En busca de un gran maestro

Esta película es una obra neta de Bernardo Bertolucci, porque él inventó la historia y luego, en 1992, la dirigió. No es uno de los grandes trabajos del veterano italiano, pero sí de los que han levantado gran interés; de hecho, Gordon McGill escribió una novela a partir de la película, un libro emocionante y bien escrito que ha alcanzado cierto éxito.

La historia comienza en la década de 1990, cuando dos monjes budistas tibetanos viajan a Estados Unidos en busca de la reencarnación de su maestro, el lama Dorje. Ellos creen que éste pudo haber renacido en un niño americano porque él vivió un tiempo en este país en donde se dedicó a propagar la doctrina budista. Después de ocho años dan con un niño de nombre Jesse, el cual parece reunir los primeros requisitos, pues nació en la misma fecha y hora en que el lama Dorje murió en el Tibet. El niño vive con sus padres, una pareja joven de confesión metodista; los monjes intentan convencerlos de que dejen viajar a su hijo al Tibet para que sea sometido a otras pruebas para comprobar si es o no la reencarnación de su maestro. En ese proceso regalan al niño un libro con la historia del príncipe Siddharta, el cual comienza a ser leído por el pequeño y sus padres. Con su lectura somos transportados 560 años antes de Cristo y conocemos quién fue ese personaje que ha pasado a ser conocido como Buda, que significa “el iluminado”. Después de las primeras lecturas, los padres, aunque no se han convencido de la doctrina budista, son persuadidos a permitir que su hijo viaje al Tibet y conozca otra cultura. Jesse viaja al Oriente acompañado de su padre y ahí continúa tanto la aventura del príncipe Siddharta, como las diversas pruebas que él tendrá que pasar para saber si es el lama reencarnado.

Considero que lo valioso de esta historia es darnos a conocer la vida de Siddharta Gautama (interpretado aquí atinadamente por el actor anglo-hawaiano Keanu Reeves), la cual está envuelta en la leyenda, porque los primeros relatos biográficos de “Buda” aparecieron varios siglos después de su muerte. Pero como toda leyenda, sin duda tiene un trasfondo real, al menos podemos suponer que Siddharta fue un hombre muy sabio y benévolo que se inmortalizó por haber hecho el bien a sus semejantes. Un hombre cuya vida trascendió su propia historia y hoy sigue iluminando aun a personas de otros credos, quienes reconocemos que los grandes maestros espirituales son la voz de una conciencia universal que llama a los hombres a rectificar sus caminos y a vivir conforme a los valores humanos más elevados.

sábado, 19 de mayo de 2012

Flor silvestre


EN LA GUERRA Y EN EL AMOR...

Esta es la primera película importante de Emilio “El Indio” Fernández, la cual nos presenta con gran dramatismo las luchas intestinas en una familia y en un país.

La historia se ubica en un pueblito mexicano en la época de la revolución y gira en torno a una joven pareja: él, el hijo de un hacendado rico; ella, una rancherita pobre, quien, como dice su abuelo, es tan bella como una flor, pero como una “flor silvestre”. Ellos se casan, pero a escondidas de los padres de él, porque éstos se oponen a esa relación pues consideran a la muchacha inferior. Él luchará para mantenerse unido a ella, pero las luchas sociales que envuelven al país irrumpirán en su idílico romance, trayendo la desgracia sobre él y su familia.

El argumento de esta película es bueno, pero algunos giros que toma parecen poner en tela de juicio la lucha revolucionaria, sin embargo esto se atempera por el hecho de aclarar que los malos no son los revolucionarios, sino los malvivientes que se colgaban de su bandera política.

Por el lado artístico, “Flor Silvestre” es muy buena, una estupenda dirección del Indio Fernández, quien además destaca al actuar en el papel del malhechor principal. Los protagonistas son Pedro Armendáriz y la bellísima Dolores del Río, quienes sobra decir que están muy bien en sus respectivos roles. Pero definitivamente las palmas se las lleva el fotógrafo Gabriel Figueroa, quien le da el pulido a esta obra para que sea una verdadera joya cinematográfica, la cual se sigue viendo con gran calidad visual a casi setenta años de haber sido creada.

Flor silvestre
Emilio Fernández, 1943, México
Con: Dolores del Río, Pedro Armendáriz, José Elías Moreno, Carlos Riquelme
94 min.

Escape al futuro


UN ASESINO SE ESCAPA EN EL TIEMPO

Esta es una emocionante historia de ciencia ficción inspirada en el legendario H.G. Wells, que cual parábola moderna nos hace considerar la ética de la ciencia.

La historia se desarrolla en dos épocas: comienza en Londres en 1893, cuando el escritor y hombre de ciencia H. G. Wells construye una máquina del tiempo y reúne a sus amigos para mostrarles su invento. Pero entre ellos hay un siniestro personaje, nada menos que “Jack el destripador”, quien ha cometido un varios crímenes. En esa reunión irrumpe la policía buscando al asesino, éste al percatarse se sube a la máquina del tiempo y huye al futuro, hacia 1978. Para atraparlo, Wells también se instroduce en ella y llega a esa época desconocida por él, a la que, sin embargo, tendrá que adaptarse para sobrevivir y lograr su cometido.

Como podemos ver, es un argumento muy interesante, desarrollado bien en esta película, la cual nos reta a ponderar el uso de la tecnología, pues ésta puede ser usada en bien de la humanidad, pero también como un arma o recurso a favor de las mentes perversas.


“Escape al futuro” tiene un buen ritmo de suspenso y se completa con buenos elementos artísticos, como la fotografía, el vestuario y las buenas actuaciones de Malcolm McDowell, David Warner, Mary Steenburgen.


TIME AFTER TIME
Nicholas Meyer, 1979, EUA
Con Malcolm McDowell, David Warner, Mary Steenburgen
114 min.

viernes, 18 de mayo de 2012

El sacrificio de Tess


Una hermosa flor menospreciada

“Tess” es una de las mejores obras de Roman Polanski, un profundo drama con tintes feministas que nos lleva a cuestionar los presupuestos machistas y clasistas sobre los que se asentaba la sociedad victoriana y que aún perviven hoy.

La historia se sitúa en Inglaterra en la década de 1880. Tess D’Urberville es una campesina hermosa y pobre, pero su padre ha descubierto que tienen noble abolengo y la envía en busca de sus parientes ricos para mejorar su situación. Pronto Tess descubre que el linaje y el dinero no es garantía de gente con valores morales, pues es víctima de malos tratos y desprecio, de parte de un hombre semental y de un estúpido caballero. Pero Tess cree en el amor, éste es su recurso de vida, el que le impulsa a caminar en medio de un mundo hostil. No importa cuánto le hayan hecho, ella se aferra al amor y, de ser posible, a recuperar al ser amado que se había perdido; pero ella es como una niña pura y ama con una ingenuidad que la llevará hasta extremos trágicos.

Está película es una maravilla, se basa en la novela “Tess of the D’Urberville” de Thomas Hardy. Polanski la rodó en Francia con un presupuesto de 12 millones de dólares, la producción más cara en ese país hasta entonces. Y es que tuvo que recrear en el territorio galo algunos parajes ingleses, como las ruinas de Stonehenge, para la escena final. La fotografía es muy hermosa, también la ambientación y el vestuario; pero, sin duda, la ovación se la merece Nastassja Kinski, la actriz alemana que entonces estaba en todo su esplendor e hizo un gran papel, como una bella flor que sintonizaba con el entorno campestre de la película, y quien por la misma razón hizo que su drama fuera más impactante, pues ¿quién no lamenta cuando una flor hermosa es maltratada?


“El sacrificio de Tess” compitió en 1980 por los premios Óscar contra grandes películas: “Toro salvaje”, “El hombre elefante” y “Gente corriente”. No se llevó el premio principal, pero sí ganó tres de las categorías más sobresalientes ya mencionadas: fotografía, decoración y vestuario. Injustamente Nastassja Kinski no recibió ni siquiera la nominación para mejor actriz, como si el drama de Tess se hubiera cumplido también en ella y fuera de la pantalla: el de una hermosa flor menospreciada…

TESS
Roman Polanski, 1979, Francia
Con: Natassia Kinski, Leigh Lawson, Peter Firth
172 min.

El sacrificio de Tess - Trailer


La princesita


LAS NIÑAS SIEMPRE SERÁN PRINCESAS

Esta es una hermosa película familiar que nos hace valorar la paternidad, la amistad y la dignidad. 
    La cinta está ambientada en Nueva York en 1914, trata sobre una niña, hija de un soldado, que de la India es llevada a América cuando su padre es llamado a la guerra. En su nueva escuela ella cautiva a sus amigas con sus fantasías y es la consentida de las maestras gracias a que su padre es rico; pero todo esto cambia cuando se entera de que su padre ha muerto en la guerra, entonces es despojada de sus privilegios y su maestra le dice que ha dejado de ser una princesa. Ella, sin embargo, tratará de imponerse a la adversidad, demostrando que todas las niñas, no importa en qué condición estén, siempre serán princesas.
    Esta historia está basada en la novela de Frances Hodgson Burnett y ha resultado en una película muy buena, con un gran mensaje no sólo para niños, o en este caso para niñas, sino para toda la familia, porque trata una historia interesante llena de valores humanos. 
    La cinta tiene una gran calidad artística, de la cual son responsables dos competentes mexicanos: el director Alfonso Cuarón y el fotógrafo Emmanuel Lubezki, éste fue nominado al Óscar en su categoría y la película también fue nominada por dirección artística.


A LITTLE PRINCESS
Alfonso Cuarón, 1995, RU
Con: Eleanor Bron, Liam Cunningham, Liesel Matthews
F: Emmanuel Lubezki
97 min.

Biopics religiosos


En la jerga cinematográfica se les llama: “biopics” (abreviación de “biographical pictures”) a las películas biográficas; este género ha retratado una gran variedad de personajes religiosos, tanto antiguos como modernos, algunas obras son “hagiografías” y otras son críticas reconstructivas de personajes no tan santos, pero sí legendarios. La mayoría son películas interesantes y de gran calidad, una delicia para los amantes del cine, la religión y la historia. La diversidad de biografiados es muy amplia, por lo que aquí me limitaré a comentar algunas cintas sobre personajes de la cristiandad.


Religiosos antiguos:

Una hermosa película es “Hermano Sol, hermana Luna”, de Franco Zeffirelli (1973), trata sobre San Francisco y Santa Clara, a los cuales presenta como jóvenes alegres y marginales. Una joya de película, aunque casi desconocida, es “El proscrito de Dios”, de Tony Tew (1986), biopic sobre William Tyndale, protestante inglés del siglo XVI que tradujo la Biblia a su idioma y por lo cual sufrió el martirio. Una cinta que se aparta de los cánones es ¨Juana de Arco”, de Luc Besson (1999), que presenta a la santa francesa como una guerrera sanguinaria, la cual, inclusive, habla con el demonio. “Lutero”, de Eric Till (2003), nos da una nueva cara del inciador de la reforma protestante. “Teresa, el Cuerpo de Cristo”, de Ray Loriga (2007), causa estupor, pues es una versión alternativa de la monja Teresa de Ahumada, la cual tiene sueños eróticos con Jesús. Pero más escandalosa es “La Pontífice”, de Sonke Wortmann (2009), que revive la leyenda medieval de Juana la Papisa.


Religiosos modernos:

Una película de gran valor es “Romero”, de John Duigan (1989), la cual trata sobre el sacerdote salvadoreño Oscar Arnulfo Romero, el cual fue asesinado por sus ideas comunistas. Otra de interés es “Maximiliano Kolbe”, de Krzysztof Zanussi (1991), sobre un sacerdote polaco que sufrió en los campos de concentración. La cinta “Madre Teresa”, de Kevin Connor (1997), es un emotivo retrato de la Santa de Calcuta. Otra muy especial es “Bonhoeffer, agente de gracia”, de Eric Till (1999), la cual trata el caso del pastor luterano que se unió a un complot para matar a Hitler. Y “Karol”, de Giacomo Battiato (2005), aborda con interés la vida del Papa Juan Pablo II.