domingo, 6 de mayo de 2012

La hija de D’Artagnan


Eloise-Adelaide-Jeanne D’Artagnan

Nunca una mujer con espadín se había visto tan hermosa y apasionada como en esta película en la que Sophie Marceau da vida al personaje de Eloise-Adelaide-Jeanne D’Artagnan, hija del famoso mosquetero.

El logro se lo debemos al director Bertrand Tavernier, quien nos presenta una historia de intrigas y enredos en la corte de Luis XIV, el Rey Sol. La ambientación, la fotografía y la música son muy buenas, pero el valor de la película se debe principalmente a las actuaciones de Philippe Noiret, en el papel de D’Artagnan, Gigi Proietti, en el del cardenal Mazarino, y Claude Rich en el del Duque de Crassac.

“La hija de D’Artagnan” puede decepcionar a aquellos que esperan una película de acción, porque más bien se trata de una comedia que recurre a un humor muy negro, en donde se ridiculizan a los íconos de la historia, como el monarca francés y su consejero espiritual, y de la leyenda, como los cuatro (no tres) mosqueteros de la novela de Dumas; resultando así que las estocadas más emocionantes de esta obra no son las corporales, sino las mentales, que hacen que todos los personajes queden mal parados, principalmente los hombres, pues esta cinta tiene un toque, o mejor aún, un “estoque” muy feminista.

La fille de D’Artagnan
Bertrand Tavernier, 1994, Francia
Con: Sophie Marceau, Philippe Noiret, Sami Frey
135 min.



Cinco minutos de gloria


Parábola de una guerra fratricida

“Cinco minutos de gloria” (Five minutes of Heaven) es un drama profundo de connotaciones psicológicas y espirituales. Esta obra fue dirigida por Oliver Hirschbiegel y derrocha excelentes actuaciones de Liam Neeson y James Nesbitt.

La historia se desarrolla en Irlanda en la época actual y, mediante flashbacks, en 1975. El tema es la inmemorable guerra fratricida entre protestantes y católicos en esa isla, pero retratada en una parábola intimista y brutal. La trama es muy buena y hay que verla, aquí sólo presento la premisa de la cual parte: dos hombres son convocados por un programa de televisión para enfrentarse y tratar un problema del pasado que los atañe a ambos. Uno de ellos, años atrás, mató al hermano del otro individuo, crimen que éste presenció cuando era tan sólo un niño. El asesino pasó varios años en prisión, lugar en donde se regeneró, y ahora es un orientador social que se dedica a dar conferencias para evitar que los jóvenes caigan en la delincuencia. El otro hombre, hermano de la víctima, vive atormentado por ese trauma del pasado, y más por el hecho de que su propia madre le echó encima una culpa ajena. Por su parte, los productores del programa quieren traer bajo los reflectores este caso para ver cómo lo encaran ambos sujetos, pero el encuentro no será fácil porque los dos están a punto de estallar de nervios y resulta impredecible cómo van a reaccionar.

Así, esta cinta contiene los ingredientes para un thriller psicológico brutal, y tengo que subrayar que es una obra que se mueve con un argumento psicológico y no político, porque algunos críticos la han acusado de ser superficial en el trato del tema social implicado en ella, y la descartan en contraste con otras películas que han acertado más en este sentido. Pero, como lo dije anteriormente, “Cinco minutos de gloria” es una parábola de la guerra fratricida entre católicos y protestantes, la cual tiene el mérito no sólo de ser un suspense que sí logra mantenernos en suspenso (valga la redundancia intencional), sino sobre todo de ser una obra que nos revela los entramados mentales que perviven en los hombres que matan, que odian, que sienten culpa y que quieren exorcizar los fantasmas del pasado; y en este sentido, y dentro de la temática mencionada, creo que sólo esta película lo hace.

Five minutes of Heaven
Oliver Hirschbiegel, 2009, RU-Irlanda
Con: Liam Neeson, James Nesbitt
89 min.



Los miserables


Miserables son los que no conocen el amor

—Y no olvide, no olvide jamás, prometió convertirse en un hombre nuevo.
—¿Por qué está haciendo esto?
—Jean Valjean, hermano mío, ya no le perteneces al mal. Con esta plata he comprado tu alma. Te he rescatado del miedo y del odio; y ahora te devuelvo a Dios.

Este es uno de los diálogos introductorios de la película “Los miserables”, el cual nos da una idea de que estamos ante una gran historia. Esta obra es un enorme y sublime drama de redención, es de lo mejor que he visto en el cine, es arte puro y puro mensaje cristiano en su más alta expresión.

La cinta fue dirigida por el director danés Bille August, cuenta con un gran elenco encabezado por Liam Neeson, Geoffrey Rush y las bellísimas Uma Thurman y Claire Danes. “Los miserables” se basa en la novela homónima de Víctor Hugo, y está ambientada en la Francia de principios del siglo XIX. No puedo contar la historia porque la fuerza de ésta radica en ir siguiendo los pasos y pruebas del personaje principal, y eso es algo que merece que cada espectador experimente viendo la película. Sólo diré que trata sobre un delincuente y su camino hacia la redención, tratando importantes cuestiones como los pecados del pasado, el perdón, la justicia, la verdad, la conversión, el amor al prójimo y la fe cristiana.

Muchos críticos han demolido esta película diciendo que se aleja mucho de la novela original, yo no he leído aún la novela de Víctor Hugo y por eso no la juzgo a la luz de ésta, sin duda la obra literaria puede ser mejor; pero creo que una película basada en una novela no tiene porque ser un duplicado o copia al carbón de ella, el cineasta lo que hace es una interpretación libre de la novela, es como un pintor actual que hace una nueva versión de un cuadro clásico, no tiene porqué hacerlo igual, porque entonces su obra simplemente sería una copia y no aportaría nada nuevo. “Los miserables” es una obra de Bille August y su guionista Rafael Yglesias, quienes se basaron en la trama del escritor francés, y les puedo asegurar que es una película magnífica, de lujo, altamente recomendable, es una cinta que no queda a deber nada, al contrario, es un derroche de buen arte, de gran historia y de mensaje de amor, pero no un amor melifluo, sino un poderoso amor de redención.

Les miserables
Bille August, 1998, RU-Alemania-EUA
Con: Liam Neeson, Geoffrey Rush, Uma Thurman, Claire Danes
134 min.

El viaje de August King


Balada por la libertad

John Duigan no es un director muy reconocido, pero ha hecho películas interesantes en las que trata temas trascendentales como la justicia y la libertad, la cinta “The Journey of August King” es una prueba de ello, la cual me parece semejante a una emotiva balada que celebra precisamente el don de la libertad.

La película, protagonizada por Jason Patric y Thandie Newton, está ambientada en 1815 en Carolina del Norte, nos presenta una historia que se balancea entre la duda y el amor, pasando por el valor, sobre la relación entre un hombre blanco y una hermosa esclava que está huyendo de su amo. El ritmo de la película es moderado, pero no está desprovisto de emoción, con una trama en la que todo parece perseguir a esta pobre mujer: los pobladores, los perros, los gansos, el río, los arbustos y hasta sus propios traumas del pasado. En medio de esta cacería, el joven blanco también se siente amenazado por los recuerdos de la que fuera su esposa y quien ya no está con él, viendo en la ayuda que brinda a la esclava una oportunidad para redimir su pasado.

La cinta está basada en la novela homónima de John Ehle, un autor norteamericano famoso por sus historias desarrolladas en los Montes Apalaches y en los estados del Sur de Norteamérica, quien con esta historia, “El viaje de August King”, da muestra no sólo de conocer la geografía de su país, sino también la del más complicado de los territorios: la mente humana.

The journey of August king
John Duigan, 1995, EUA
Con: Jason Patrick, Thandie Newton, Sam Waterston, Larry Drake
99 min.

Carros de fuego


Carros con el fuego del Espíritu

«Creo que Dios me hizo con un propósito, para ir a China, pero también me hizo veloz, y cuando corro siento su complacencia; el renunciar sería como despreciarlo… ganar es honrarlo».

Estas palabras son expresadas por el actor Ian Charleston, en el papel del atleta Eric Liddell en la película “Carros de fuego”, la cual es una obra de arte y de gran inspiración espiritual.

Esta producción fue dirigida por Hugh Hudson, cuenta con una hermosa fotografía, buen vestuario y una incomparable pista musical de Vangelis. Esta combinación de factores le valió ser merecedora de cuatro premios Óscar, incluyendo el de mejor película.

Su historia está ambientada en Europa a principios del siglo XX, trata sobre la participación de dos corredores, uno cristiano y el otro judío, en las Olimpiadas de París en 1924. El primero fue Eric Liddell (1902-1945), llamado “el escocés volador”, el cual se distinguió por dos cosas: por su talento y por su fe cristiana; fue un campeón en carreras de velocidad y mostró una convicción religiosa inquebrantable, aprovechando todo momento para dar testimonio evangélico. Después de ganar las olimpiadas, Liddell se retiró para servir como misionero en China, murió joven y se dice que toda Escocia lo lloró.


El segundo atleta fue Harold Abrahams (1899-1978), él era británico y de origen judío; también fue un corredor de primer nivel, participó en el mismo equipo que Liddell y al igual que éste, obtuvo una victoria en las Olimpiadas de 1924.

La película tiene un gran mensaje, muestra a deportistas apasionados por sus competencias, pero también por sus convicciones religiosas, quienes movidos por el fuego del Espíritu se ayudan mutuamente para alcanzar la victoria.

Chariots of fire
Hugh Hudson, 1981, RU
Con: Ian Charleston, Ben Cross, John Gieguld, Ian Holm
123 min.

Carros de fuego - Trailer:


El expreso de medianoche


La media noche del alma humana

Esta película te deja inmóvil, te aplasta y te ahoga en lágrimas, pero después de reflexionar en su mensaje, te deja una gran lección. La cinta fue dirigida por Alan Parker, se basa en una historia real de un joven norteamericano que en 1970 intentó sacar droga de Turquía, con consecuencias desastrosas para su vida, las cuales no las voy a contar aquí, porque vale la pena que la vean.

Sólo diré un par de cosas: su historia tiene lecciones para aquellas personas que se quieren pasar de listas y se les hace fácil delinquir, en un instante sus vidas pueden dar un revés y desgraciar el resto de su existencia. Pero también es una historia que nos muestra hasta dónde se pueden deshumanizar los hombres en situaciones de violencia, crueldad y odio, peor aún cuando esas personas son aquellas que ostentan y representan la autoridad civil.

Por el lado artístico, “El expreso de media noche” me parece una gran obra, cuenta con grandes actuaciones de Brad Davis y John Hurt, tiene una excelente fotografía que se disfruta mucho en su formato original de widescreen, y cuenta con una hermosa pista musical de Giorgio Moroder. No en vano esta cinta se hizo merecedora de 2 premios Óscar, por guión y música.

Vaya pues un 9 para esta película que nos muestra la media noche del alma humana, en la que convergen los corazones cegados por el pecado y los endiablados sistemas judiciales de gobiernos amorfos, profunda oscuridad en la que, sin embargo, se vislumbra el alba de la esperanza.

Midnight Express
Alan Parker, 1978, EUA
Con: Brad Davis, John Hurt, Irene Miracle, Randy Quaid
121 min.

El sustituto


Película hermosa, historia cruel, gobierno inmoral

“Changeling” es una película que me encantó, pero me dejó helado. Se trata de un drama muy denso, el cual provoca escalofríos por la brutalidad de su historia y, sobre todo, por saber que se basa en un caso real. Esta obra fue dirigida por el veterano Clint Eastwood, nombre que por sí solo garantiza la calidad de la obra, y si a esto le agregamos las actuaciones de los galardonados Angelina Jolie y John Malkovich, pues la mezcla está dada para una producción de visión obligada para todo cinéfilo.

La cinta me gustó porque está ambientada en el período de 1928 a 1935 en Los Ángeles, California, y la recreación de esa época es magistral, maravillosa, de lo mejor que he visto en el cine. Todo en ella es arte puro: los paisajes, los carros, el vestuario, la música y aun la fotografía, que con sus tonalidades de sepia, da mayor impresión de antigüedad. Es tan espléndida la ambientación que a veces hace que uno se distraiga de los diálogos poniendo atención en los detalles visuales, y más si uno es amante del cine de época, como es mi caso.

Y todo este marco artístico sirve para presentar una historia desgarradora: una mujer que pierde a su hijo, y después sufre el escarnio de parte de la policía cuando le dice que lo ha encontrado y le entrega un niño que no es el de ella. Para agravar más su dolor las autoridades orillan a la mujer a que se lo lleve a su casa y lo acepte. Nadie parece compadecerse de ella, a quien empiezan a tratar como loca, sólo un pastor presbiteriano, quien tiene un programa de radio y hará todo lo posible por denunciar este atropello moral. Ambos lucharán por sacar a luz la verdad, en contra de un sistema judicial que se escuda en el engaño y que no se tienta el corazón para silenciar toda voz que se levante en su contra.

“Changeling” resulta así una obra valiosa por su calidad artística, pero también por su calidad moral, pues se atreve a denunciar la corrupción que ya existía desde hace décadas en el seno de un gobierno que hoy se sigue ostentando como el más justo y honesto de la tierra…

Changeling
Clint Eastwood, 2008, EUA
Con: Angelina Jolie, Gattlin Griffith, John Malkovich
141 min.


(Trailer HD:)