miércoles, 9 de mayo de 2012

Jesucristo en el cine



El séptimo arte se ha ocupado en numerosas ocasiones de la persona de Jesucristo, obras que van desde posturas conservadoras, con intentos de seguir los pasajes bíblicos, hasta versiones liberales que proponen tesis atrevidas del Mesías.

Versiones conservadoras:

La primera representación de Jesucristo en la pantalla fue en la película “Intolerancia”, de D. W. Griffith (1916), la cual resalta la condenación de los fariseos al Mesías. Después le siguió “Rey de reyes”, de Cecil B. De Mille (1926), tan conservadora que el director exigió a los actores principales que se abstuvieran de inmoralidades no sólo durante el rodaje, sino por los cinco años siguientes a su estreno. La década de 1940 y 1950 abrió paso a los Cristos españoles en el cine mexicano, destacando los actores Luis Alcoriza, en “María Magdalena” (1945), y Enrique Rambal en “El Mártir del Calvario” (1952).

En la década de 1960 Hollywood retomó el tema con “Rey de reyes”, de Nicholas Ray (1961), a colores, y “La historia más grande jamás contada”, de George Stevens (1965). También de esa época es la más representativa versión mexicana: “Jesús, nuestro Señor” (1969), con Claudio Brook, quien luce ridiculamente peluca y barba postiza en su papel de Jesús.

A partir de la década de 1970 comienzan a producirse versiones para la televisión, entre las que destacan: “Jesús de Nazaret”, de Franco Zeffirelli (1977), con un reparto estelar, pero con un Cristo demasiado anglosajón; “El Niño Jesús”, de Franco Rossi (1989), basada en los evangelios apócrifos; y “Mateo”, de Regardt van den Bergh (1993), que sigue palabra por palabra el primer Evangelio.


Dentro de esta línea conservadora hay que resaltar las obras más representativas del protestantismo y el catolicismo: en el primer caso, la mejor ha sido: “La vida pública de Jesús”, de Peter Sykes y John Kirsh (1979), la cual presenta a un Jesús jovial y alegre, pero la cinta se ha devaluado mucho, por ser usada hasta el cansancio en campañas evangelísticas; y la versión más católica que se ha hecho es “La pasión de Cristo”, de Mel Gibson (2004), digna representante no tanto del género bíblico, sino del cine gore.

Versiones heterodoxas:

Muy distantes de las películas clásicas de Jesús están las cintas liberales, las cuales se apartan de los cánones de la tradición y acentúan la humanidad de Jesús en detrimento de su divinidad. La primera que causó escándalo fue “La Vía Láctea”, de Luis Buñuel (1969), en la que aparece un Jesús regañado por su mamá y que se embriaga con sus discípulos.


Luego siguió una cinta más alocada: “Jesucristo Superstar”, de Norman Jewison (1972), en donde Jesús es un hippy que predica al ritmo de rock y duda de su filiación divina.

La siguiente bomba fue “La vida de Brian”, de Terry Jones (1979), comedia grosera que trata la historia de un lelo que es confundido con Jesús.

Pero la más devastadora de todas ha sido “La última tentación de Cristo”, de Martin Scorsese (1988), quien se basó no en la Biblia, sino en la novela de Nikos Kazanzakis y en los evangelios gnósticos de Nag Hamaddi. En ella aparece un Jesús débil, torpe y confundido, que recibe hasta zapes de parte de Judas Iscariote; un Jesús que fue amante de Magdalena y se sueña casado con Marta y María de Betania.



Aquí cabe mencionar también las películas que son paráfrasis modernas sobre Jesús: una de ellas es “Fe, esperanza y caridad”, de Luis Alcoriza (1972), la cual presenta a un crucificado de feria arrabalera, y descalifica así la divinidad y misión de Cristo.

Otra cinta en esta línea es “Jesús de Montreal”, de Denys Arcand (1989), trata sobre un actor y su compañía de teatro, quienes ensayan para presentar la pasión de Cristo, la cual se va haciendo realidad en sus vidas, sobre todo en el actor principal. La cinta tiene algunas escenas inmorales, sin embargo concluye de una manera apoteósica cuando después de que muere este “Jesús-actor-callejero”, sus órganos son donados a personas que los necesitan.

Entre las películas heterodoxas de Cristo también hay que incluir las que cuestionan algún aspecto de su vida, como “El Cuerpo”, de Jonas McCord (2001), suspense que juega con la idea de econtrar el cadáver de Jesús. Pero más sensacionalista es “El Código Da Vinci”, de Ron Howard (2006), la cual sugiere la idea de que Jesús dejó una larga descendencia sobre la Tierra, de su esposa María Magdalena.

Actores en el rol de Jesús:

Los actores más famosos que han representado a Jesucristo son:

* Luis Alcoriza
* Enrique Rambal
* Claudio Brook
* Max von Sydow
* Willem Dafoe
* Christian Bale
* James Caviezel

Cine bíblico



El cine bíblico ha sido principalmente sensacionalista y comercial, y sólo en contadas ocasiones los cineastas han logrado obras de gran profundidad. Las producciones de este género que se hicieron a mediados del siglo XX en Hollywood son muestra de ello, de las cuales son representativas y destacan por su majestuosidad: “Los Diez Mandamientos”, de Cecil B. De Mille (1956), y “Ben-Hur”, de William Wyler (1959); éstas contaban con buenas historias, pero sus argumentos fueron eclipsados por la batiente de su preciosismo y sus efectos especiales. En contraste, y como ya lo señalé, hay obras de gran calidad, con temas tanto del Antiguo Testamento, como del Nuevo.

Antiguo Testamento:

Las mejores han sido: “Salomón y la reina de Saba”, de King Vidor (1959), sobre la apostasía del rey judío. “La Biblia: En el principio”, de John Huston (1966), que aborda los primeros capítulos del Génesis y contiene la escena más densa sobre el sacrificio de Isaac, en la cual vemos a Abraham discutiendo con Dios para evitar aquel acto. “Jacobo y José”, de Michael Cacoyannis (1974), conformada por dos mediometrajes dramáticos y bien desarrollados acerca de los patriarcas judíos.

Nuevo Testamento:

Sobre Jesucristo se han producido un sinnúmero de versiones cinematográficas, unas con mayor fortuna que otras (véase mi artículo: “Jesucristo en el cine”); las que mejor se han posicionado,y no siempre por sus méritos, sino a veces por polémicas, son: “Jesucristo Superstar” (1972), “Jesús de Nazareth” (1977), “La última tentación de Cristo” (1988) y “La pasión de Cristo” (2004).

Sobre otros personajes y temas del Nuevo Testamento hay cintas de sumo interés como “Quo Vadis”, de Mervyn LeRoy (1951), impresionante drama sobre la persecución de los cristianos. Otra sumamente original es “Barrabás”, de Richard Fleischer (1961), que presenta una biografía imaginaria del delincuente liberado. La serie de TVAnno Domini” (1985), ha sido la mejor producción sobre la iglesia primitiva, los ministerios de Pedro y Pablo, y las persecusiones romanas. Una obra más reciente y de calidad es la serie italiana: “Los amigos de Jesús”, de Raffaele Mertes (2000-2001), la cual aborda las vidas de José, Judas, Tomás y Magdalena.


Creo que aún no hemos visto lo mejor en este género, el cual da para mucho, pero al que hay que entrarle con más profundidad y respeto, para no convertir en caricaturas sus historias que son verdaderos arquetipos universales.

Cartas a Dios


Lecciones de tanatología y espiritualidad

“Cartas a Dios” (Oscar et la dame rose) es una película muy artística y aleccionadora. Es una producción francesa que fue dirigida por Eric-Emmanuel Schmitt en 2009 y cuenta con las espléndidas actuaciones de Michele Laroque, Max Von Sydow y la revelación infantil Amir Ben Abdelmoumen.

Se trata de un conmovedor drama con tintes de comedia y fantasía, nos presenta la historia de “Oscar”, un niño de diez años de edad, el cual sufre de cáncer terminal y está internado en un hospital junto con otros niños que padecen diversas enfermedades. Los padres de Oscar han entrado en un choque emocional por la noticia y se han distanciado de él, pero una vendedora de pizza, quien reparte su producto en el hospital, simpatiza con el niño, por lo cual el médico de Oscar le pide a ella que asista al pequeño durante los últimos días de su vida. Juntos, la vendedora y el niño, recorrerán un camino de mutuo aprendizaje, en donde ella descubrirá su reprimido aspecto maternal, y él afirmará su fe, amor y valor, mediante la redacción de cartas dirigidas a Dios, a sugerencia de su amiga y guía espiritual.

“Cartas a Dios” es una película muy valiosa, no sólo por su calidad artística, sino por las enseñanzas que nos da sobre tanatología y espiritualidad. Su historia nos ayuda a comprender los sufrimientos de los enfermos terminales y nos motiva a asistirlos con amor; también nos hace valorar la vida, la paternidad y la amistad; más aún, nos anima a dialogar con Dios, no para reclamarle por nuestras tribulaciones, sino para poner nuestro destino, cualquiera que éste sea, en sus manos, porque es el mejor lugar en donde puede estar.

Oscar et la dame rose
Eric-Emmanuel Schmitt, 2009, Bélgica
Con: Michele Laroque, Max von Sydow, Amir Ben Abdelmoumen
105 min.



martes, 8 de mayo de 2012

¿Cómo debemos vivir entonces?


LA FE Y LA CULTURA A TRAVÉS DE LOS SIGLOS

“¿Cómo debemos vivir entonces?” es el título de esta obra magna del teólogo norteamericano Francis Shaeffer. Se trata de una serie documental de 10 capítulos que fue producida en 1977. En ella el Dr. Schaeffer nos lleva a un recorrido que va desde el siglo I hasta el XX, en el cual analiza la relación entre el cristianismo y la cultura, discutiendo temas de religión, filosofía, ciencia, política, literatura, pintura, música y cine, entre otros.

La serie es una obra de apologética cristiana, en la cual el Dr. Schaeffer presenta la decadencia de la cultura humanista de Occidente en contraste con el ascenso de la ética y la fuerza cultural del cristianismo. Schaeffer va más allá y hace también un ejercicio teológico al señalar que la singularidad de la revelación cristiana es que nos muestra un Dios infinito y personal, el cual no está callado sino que ha hablado y se ha manifestado a la humanidad en la persona de Jesucristo.

Los capítulos de la serie son:
1. La Era Romana
2. La Edad Media
3. El Renacimiento
4. La Reforma
5. La Era Revolucionaria
6. La Era Científica
7. La Era de la sin razón
8. La Era de la fragmentación
9. La Era de la afluencia y la paz personal
10. Consideraciones finales.

Esta es una obra recomendable para estudiantes de arte, teología o historia, así como para todas aquellas personas que quieran conocer la grandeza del cristianismo y cómo éste ha abordado las interrogantes y las inquietudes del hombre a través de las edades.

HOW SHOULD WE LIVE THEN?
John Gonser, 1977, EUA
Serie de TV, conducida por Francis A. Schaeffer
300 min. 10 capítulos

La Vía Láctea


Buñuel: el mejor teólogo ateo


«Non ego haereticus sum, sed ille qui in cathedra Petri sedit… ille qui Papae titulum sibi assumpsit» («El hereje no soy yo, sino quien está sentado en el trono de Pedro y se ha dado el título de Papa»).

Estas palabras son expresadas por Prisciliano, el primer hereje español, en la cinta “La Vía Láctea” de Luis Buñuel, para mi gusto no sólo la obra cumbre de este director, sino de cuantas películas de crítica religiosa se hayan hecho.

La cinta trata sobre los dogmas y las herejías de la iglesia católica a través de la historia, pero Buñuel, como padre del surrealismo cinematográfico que fue, lo hace tratando los temas de manera aleatoria, por medio de eventos insólitos y anacrónicos, y con la aparición de personajes descreídos, psicóticos o imaginarios.

La historia tiene como base el viaje de dos “peregrinos” franceses, Pedro y Juan (nombres ya de por sí simbólicos), quienes van hacia Santiago de Compostela (“La Vía Láctea” es otro nombre de esta ruta), en cuyo camino se cruzan con personajes asombrosos y son testigos de eventos que ponen en entredicho la dogmática católica.

La temática de esta película es muy amplia, pero lo más original es que Buñuel que no la aborda como un documental, sino por medio de una ficción en la que proyecta sus ideas religiosas. Este cineasta siempre se declaró “ateo”, a él se le atribuye la frase: 
«Soy ateo, gracias a Dios»; sin embargo, el tema religioso fue siempre su obsesión, pues aparece de una u otra manera en toda su filmografía.

Para escribir “La Vía Láctea”, Buñuel invitó al guionista francés Jean-Claude Carriere a colaborar con él; le dijo que era un proyecto que había acariciado toda la vida y que al fin quería realizar. En 1967 ambos artistas se encerraron en una cabaña de la sierra de Andalucía, y durante mes y medio estuvieron estudiando la Biblia y varios libros sobre catolicismo. Al salir de ahí, la película estaba ya en sus cabezas, en los siguientes meses escribieron el guión y al siguiente año rodaron la filmación.



Esta película es maravillosa y me resulta difícil decir cuál escena me gusta más, porque todas son muy buenas. Pero el duelo de los dos teólogos espadachines del siglo XVIII me parece espectacular y sublime: una estocada y un artículo teológico, el contraataque y su réplica doctrinal… Uff, qué delicia…

Y creo que la cereza en el pastel de esta producción francesa es la participación del gran actor mexicano Claudio Brook. Luis Buñuel vivió en México varios años y mostró aprecio por nuestros actores, así que invitó a Claudio a formar parte de esta película y lo convirtió en un imponente obispo de la Edad Media. Verlo con ese atuendo y oírlo hablar en buen francés es una gran satisfacción y un honor para nuestro cine nacional.

Definitivamente, “La Vía Láctea” es teología pura, es una parábola del escabroso camino que ha transitado la iglesia católica, la cual paradójicamente encontró su mejor teólogo en un ateo español.

lunes, 7 de mayo de 2012

Doña Perfecta

UNA PELÍCULA PERFECTA CON UNA ACTRIZ PERFECTA

Esta obra es maravillosa, verdaderamente extraordinaria, por su director, por su historia, por sus elementos artísticos, por su reparto y por su actriz principal, elementos todos que hacen de ella una película perfecta, como ya lo sugiere su título.

Esta producción fue dirigida por Alejandro Galindo en 1950 en la que parece ser su mejor obra. La historia es una adaptación de la novela de Benito Pérez Galdós, la cual en esta versión está ambientada en el México decimonónico, específicamente en 1870 en un pueblo imaginario llamado “Santa Fe”, nombre que no podía ser más sugestivo. En este lugar vive Doña Perfecta, mujer de la alta sociedad, conservadora y, sobre todo, ultracatólica, en apariencia “intachable”. En torno a ella se agrupa la liga católica del pueblo. Doña Perfecta manda a llamar a su sobrino de la capital con la intención de casarlo con su hija, pues le parece un buen partido; pero cuando el joven llega, ella y sus allegados se dan cuenta de que él tiene pensamientos liberales, así que se escandalizan y lo consideran ateo. Este es sólo el nudo, hay que ver el desenlace, el cual es apoteósico y nos remite a escenas gloriosas e inmortales del cine, al estilo de “Lo que el viento se llevó”.

Un momento curioso y anecdótico de la película es cuando se descubre que el joven liberal lleva consigo literatura protestante, dato verdaderamente insólito en una película mexicana de mediados del siglo XX, cuando el tema del protestantismo en México era un verdadero tabú.

A todas estas virtudes hay que añadir que “Dona Perfecta” es una obra que cuenta con elementos artísticos de gran calidad, la ambientación, el vestuario, la fotografía son excelentes y los actores están todos muy bien en sus papeles; pero lo que resalta en esta película es una actuación perfecta de la maravillosa Dolores del Río en el papel protagónico, quien destella no sólo por su belleza, sino sobre todo por su talento histriónico para dar vida a una mujer que pasa de la simpatía a la antipatía, de la amabilidad a la intolerancia y del amor al odio.

En fin, 10, 10, 10 para una película que, ironías de la vida, me costó el equivalente a un dólar en una tienda de ofertas, y la cual ahora está entre mis más preciadas joyas, como una obra invaluable, pues me parece una digna muestra de lo que es una película perfecta.

DOÑA PERFECTA
Alejandro Galindo, 1950, México
Con: Dolores del Río, Julio Villarreal, Carlos Navarro, Esther Fernández, José Elías Moreno
115 min. B&N

La Biblia: en el principio…


JOHN HUSTON: CINEASTA Y TEÓLOGO

“The Bible: In the beginning…” es una película maravillosa, que estremece y hace reír, pero sobre todo reflexionar. Fue dirigida por el gran cineasta John Huston y derrocha virtud por las actuaciones de Ava Gardner, Richard Harris, Franco Nero, Peter O’Toole y el propio Huston. La cinta aborda los primeros capítulos del libro de Génesis, desde la creación del hombre hasta la época de los patriarcas. Hay tres eventos que a mí me gustan mucho:

El primero es de suspenso: el relato de Adán y Eva. Apoyado en la fotografía y en la música, Huston envuelve la creación del hombre en un aura de misterio, los padres de la humanidad surgen en un mundo que se percibe primitivo y desolado, pareciera que se desprenden de un extenso letargo de una etapa pre-humana. Apenas concientes de su humanidad, Adán y Eva son tentados por una serpiente antropomorfa, la cual les engaña, les seduce y les violenta sin piedad, traspié con el que ellos caen y se convierten en errantes en esta Tierra y fugitivos de su propia esencia espiritual.

El segundo acto que me gusta, me parece cómico: el arca de Noé. Huston mismo personifica al héroe bíblico, es un Noé bonachón y simpático, aunque no muy hábil con los números, porque se hace bolas cuando Dios le da las instrucciones para construir el arca. También sufre las burlas de sus vecinos, quienes al ver su labor le toman por loco. Una escena chistosa es cuando a punto de empezar a llover, Noé, cual si fuera el flautista de Hamelin, empieza a tocar una flauta para llamar a todos los animales. Y ya dentro del arca, él y sus hijos se las ven negras con la titánica tarea de alimentar a tantas bestias.

El tercer acto es apoteósico: el sacrificio de Isaac. Cuando Abraham escucha la orden de sacrificar a su hijo, duda que sea Dios quien le hable, tal vez sea el demonio. Así que Abraham alterca con esa voz y se rehúsa a cumplir la orden. Pero al otro día, como hipnotizado, parte con su hijo hacia la montaña. El trayecto es muy lacerante, el niño va contento porque ayudará a su padre a hacer un sacrificio, pero cuando llegan al monte no hay ningún animal, su padre lo ha engañado, su héroe se ha vuelto en su contra y lo va a matar. Pero justo en el momento en que Isaac va a morir, y con él también Abraham, porque ya se está muriendo por el sufrir, Dios detiene la mano de Abraham y le provee un carnero para la expiación.

Y con esta escena Huston se vuelve teólogo, una voz se oye desde el cielo: «Mira, te he refinado como metal en un horno de fundición; te he escogido en el horno de la aflicción. Ahora multiplicaré tu descendencia como las estrellas de los cielos y como los granos de arena en la orilla del mar».

Es Dios quien le habla a Abraham y con él a nosotros: cuando pensamos que todo en nuestra vida ha terminado, justo en ese momento viene lo mejor de parte de Dios.

The Bible: In the beginning…
John Huston, 1966, EUA
Con: John Huston, Ava Gardner, Richard Harris, Franco Nero, Peter O’Toole
172 min.